DOCUMENTO I: ENTREVISTA A SRI AMAL KIRAN

A finales de Agosto de 1989, el escritor Bel Atreides y Sujata dos colaboradores del Matrimandir tuvieron la suerte de conocer a Sri Amal Kiran, uno de los discípulos más antiguos de Sri Aurobindo y uno de los intelectuales más valiosos de la India. Sri Amal Kiran ha escrito sobre los orígenes del pueblo Ario, sobre la historia de Israel, la filosofía de la ciencia, la civilización india, ha compuesto inteligentes ensayos sobre Shakespeare y Mallarmé, se ha dicho de él que era el comentarista político más brillante de la India, pero es sin duda su propia obra poética y la profunda comprensión de la poesía de Sri Aurobindo revelada en muchos de sus libros lo que más estima este gran autor. Esta entrevista fue publicada entre los meses de Enero y Abril de 1990 en el Matrimandir, en el presente volumen la acompañan diversos textos de Sri Amal Kiran que ilustran y completan algunos de los aspectos sugeridos por él en el curso de la conversación.

BEL ATREIDES: Muchas gracias por recibirnos de nuevo.

AMAL KIRAN: Gracias a vosotros por volver.

BEL: He leído tu libro Overhead Poetry (K.D. Sethna (Amal Kiran), Overhead Poetry, Pondicherry 1972. Se trata de un libro apasionante que recoge un nutrido grupo de poemas de Sethna (el nombre ‘oficial’ del autor antes de que la Madre le diese el de Amal Kiran, que significa Rayo de Claridad) con las correcciones hechas por Sri Aurobindo y la explicación de la fuente de inspiración y plano sutil a los que pertenece cada una de las piezas. Constituye una excelente presentación del carácter y objetivos de este nuevo modo de hacer poesía cuya característica esencial, tal como decía el propio Sethna en una entrevista un año más tarde es la sensación de vastedad)…

AMAL.K: ¿Sí?

BEL: …y me ha parecido muy, muy interesante. Estoy seguro de que quien lea atentamente tu obra hallará sin duda respuestas a muchos de los interrogantes que los críticos se plantean acerca de la inspiración y…

AMAL.K: ¡Sí, sí, con seguridad! Verás, Sri Aurobindo veía la poesía muy relacionada con los diferentes planos de consciencia… y, si puedes sentir el ritmo del verso y hacer que sea parte del flujo de tu sangre, te harás sensible a las diferencias entre los planos y entenderás algo del carácter esencial de esos planos. Es una buena manera de entrar en la vida espiritual a través de la consciencia estática… y las diferencias sutiles entre plano y plano, esto es importante saber sentirlo. Porque se puede escribir poesía desde cada uno de los planos y, si eres capaz de activar un plano encima de la mente o detrás de la mente, tu poder de expresión se perfeccionará. Sri Aurobindo mismo reescribió Savitri doce veces…

BEL: ¡¿Doce veces?!

AMAL.K: Sí, cerca de doce veces. Y no porque cualquiera de esas versiones fuese de inferior calidad, sino porque alcanzaba cada vez planos de espiritualidad más altos y quería crear desde cada uno de ellos. Así, por ejemplo, hay un verso que recuerdo: “Unseen because too brilliant for our sight” (“No visto por ser demasiado brillante para nuestra visión”). Demasiado brillante y por ello no puedes ver a su través… ni siquiera soportarlo. Como verso, es una buena creación mental… Sri Aurobindo la cambió por:”Veiled by the ray no mortal eye can bear ” (“Velado por el rayo, no podía soportarlo ojo mortal”, Savitri pg. 57). Como ves, de golpe cambia toda la atmósfera, cambia el plano, cambia la visión y la experiencia espiritual que comunica es completamente distinta. El otro verso es de una fina expresión intelectual… “Unseen because too brilliant for our sight”. Pero ahora piensa en la otra: “Veiled by the ray no mortal I can bear”… Hay una gran diferencia… Y así fue elevando el nivel de la poesía cerca de doce veces y, si hubiera seguido ascendiendo, creo que habría reescrito Savitri aun otra vez.

BEL: ¿Cuál es el plano de consciencia que se expresa a sí mismo a través de la última versión de Savitri?

AMAL.K: Verás, en el conjunto Sri Aurobindo dice que hay un predominio de la atmósfera Sobremental, que se concentra y se vuelve especialmente intensa en algunos pasajes. No hay nada puramente mental. Hay siempre una mezcla de algún tipo de mente interior o ser psíquico o algo así. Porque quería expresar los planos de consciencia que no habían sido trabajados hasta ahora en un amplio grado. Hay algunos pasajes en los que la Sobremente emerge de una forma clara; como, por ejemplo, toda la descripción de Savitri, más de setenta y cinco versos. Todo esto parece estar escrito por la pura Sobremente y tiene lo que podríamos llamar un efecto mántrico.

Ya te he hablado de esta clase de inspiración… no sé si te lo conté la última vez o no. Verás, yo había adquirido el hábito de salir de mi cuerpo, lo que era algo realmente maravilloso. Sales del cuerpo y te dedicas a explorar diferentes clases de mundos70. ¿Ya te lo he contado?

BEL: No.

SUJATA: No, yo quería que les explicaras algo de tus experiencias tanto en este terreno como en el de tu relación con la Madre.

AMAL.K: Bien, cuando sales te encuentras en una dimensión completamente distinta. Hay cosas ahí y gente… toda clase de… quiero decir, todo un mundo. Y diferente de este mundo. Y hay cosas llenas de belleza ahí que no puedes encontrar aquí y es tan bonito, tan hermoso en color, en ritmo y en líneas… ¿Has visto, por ejemplo, el mar de Pondicherry? Es un mar precioso. Pero si vieses la contraparte física sutil de este mar… ¡qué cosa tan maravillosa es ésa!, ¿sabes?. Y los rayos sobre la superficie y las olas y sus colores, y el espacio a su alrededor… es algo mágico. El mar más hermoso que puedan imaginar los poetas es allí una realidad. Ahora bien, cuando sales de tu cuerpo te hallas en una región o mundo que no te resulta familiar y la gente allí es estupenda, gente hermosa, pero ninguno de ellos tiene lo que nosotros llamamos un alma. Son seres vivientes, se parecen a los seres humanos pero carecen de lo que llamamos ser psíquico o alma, porque el alma es algo que tiene que ver con la evolución, no pertenece a los mundos-tipo. En esos mundos no hay evolución, hay sólo organización y combinación de unos mismos valores. Sí, son mundos muy hermosos, pero no existe en ellos el toque psíquico, que viene directamente del Supremo. Sus habitantes viven para gozar del poder y el placer, y el que alguien se introduzca en su reino, naturalmente, no siempre les gusta. Porque, por ejemplo, puedes entrar en sus casas, ¿sabes?, abres las puertas, pasas adentro y miras por todas partes… De modo que a veces se molestan. Bien, recuerdo un día que estaba explorando uno de esos mundos, pasándomelo bien, por supuesto, y de repente algo me atacó por la espalda. Sentí como si me quebraran y caí de golpe en mi cuerpo, y cuando recuperé la consciencia tenía una sensación tan intensa de enfermedad… sentía como si se me hubiese roto la columna vertebral. Me preguntaba qué era lo que debía hacer. Porque si llamaba al doctor para que me examinase la espalda, me diría con toda seguridad que estaba bien, que todas las vértebras estaban en su sitio. ¿Cómo iba a entender él lo que me había ocurrido y que había algo roto en alguna parte? Entonces me acordé de un pasaje de Savitri, lo que Savitri es… es puro mantra… Así, en soledad, empecé a recitarlo y cuando llegué al verso “For even her gulfs were secrecies of light” (“Pues aun sus simas eran secretos de luz”, Savitri pg. 16) me sentí absolutamente curado, otra vez entero. Y es porque Savitri tiene poder, incluso físico sutil. Si tu mente está deprimida o tu cuerpo se siente falto de energía o hay algún sentimiento en ti que no consigues analizar, algo que está mal… algo está mal… si lees ciertos pasajes de Savitri te curarás. Hay un poder en la poesía, la poesía tiene poder en cada plano. Cuando los planos superiores se han vuelto activos, la poesía es una fuerza verdaderamente formativa e iluminadora.

BEL: ¿Es posible encontrarse con otros seres humanos en esos planos?

AMAL.K: No lo sé, no me he encontrado nunca con ningún otro ser humano en ellos. Esos planos están ocupados por seres no humanos, pero con seguridad otros seres humanos van… yo lo hacía. Así que otros también deben de hacerlo.

BEL: Pero…¿son mundos objetivos?

AMAL.K: Por supuesto, son objetivos. Puedes tocar las cosas tal como las tocas aquí. Es una sensación distinta acorde con la experiencia de esos mundos. Encuentras habitaciones, encuentras muebles, encuentras mares, encuentras árboles, todas estas cosas. Y hay cosas allí que todavía no han descendido hasta nosotros. Verás, cuando la gente inventa, saca muchas veces la inspiración de esos planos… habitualmente sus ideas provienen de ahí, ¿sabes?. Y es tan fascinante explorar todos esos mundos… pero su exploración no es indispensable para la vida espiritual. Por ejemplo, después de la experiencia que te he contado, le escribí una carta a la Madre. En ese tiempo vivía yo en Bombay. Cuando estás aquí hay una mayor protección, pero allí la protección, aunque por supuesto existe, no es tan objetiva. Así que le escribí preguntándole si este tipo de experiencias era necesario para la vida espiritual. Respondió: no, si aparecen en el curso de la vida espiritual, está bien; pero si las buscas porque las encuentras divertidas, bien, eso no es siempre aconsejable porque entras en mundos no humanos y no tienes suficiente protección. Si eres un ser muy poderoso o si eres un ser de extrema pureza, automáticamente, la tienes; de otro modo, estás expuesto a toda clase de peligros. Pero es algo verdaderamente, fascinante. Encuentras seres extraños, diferentes modos de vivir y tantas cosas que no han descendido aún hasta nosotros… yo he visto tantas… floreros, por ejemplo. Había algunos de una forma que todavía no he visto aquí… una forma muy peculiar. Y relojes también… de muy diferente tipo… todas las invenciones vienen de allí. En el mismo Savitri, si lees el canto de los Mundos de la Materia Sutil, puedes hacerte una idea de todo esto, de todas las ideas e invenciones que vienen de allí.

BEL: ¿Existe una inspiración poética propia de esos mundos?

AMAL.K: ¡Oh!, yo he visto libros por ahí… de eso estoy seguro. Porque recuerdo que cuando estaba investigando sobre unos sonetos de Shakespeare -he escrito todo un libro sobre esta materia (K.D.Sethna “Two Loves” and “A Worthier Pen” -The Enigmas of Shakespeare’s Sonnets, New Delhi 1984.) – me hallaba tan metido en el tema que mientras dormía acostumbraba a ir a ciertas bibliotecas, leía libros y cosas parecidas. Así, que estoy seguro de que hay ahí todas esas cosas, y poesía también… aunque no he entrado en contacto directo con ella.

BEL: ¿Toda poesía tiene poder mántrico o sólo la poesía Sobremental?

AMAL.K: Por supuesto, la poesía Sobremental es la que tiene mayor poder, pero en toda poesía hay algo puramente espiritual… si la poesía es perfecta en expresión y tiene una verdadera substancia intuitiva, en ese caso, tiene poder. Seguro. La buena poesía de cualquier tipo tiene poder para cambiar todo tu ser. Alguien dijo: ¿Cuál es el propósito de la poesía, cuál es su poder? La poesía no puede salvar el alma, pero puede hacer el alma digna de ser salvada. Tiene un cierto poder sutil para refinar a todo el ser. Pero la poesía debe convertirse en algo vivo en ti, sólo entonces puede actuar realmente. Tienes que entrar en su verdadera atmósfera, tocar el auténtico manantial del que surge. Cuando logras hacer eso, sientes como si fueras tú quien acaba de componer el poema.

BEL: Pero…¿cómo puedes conocer ese origen?

AMAL.K: Por la respuesta de tu ser…No, la fuente no es tan fácil de conocer a menos que tengas una gran experiencia de los diversos niveles y sus diferencias, pero algo de ese origen puedes llegar a sentirlo… y cómo el poema ha nacido y cómo se han trabado sus diferentes partes… todo eso puedes sentirlo. Para esto tienes que vivir con la poesía, tiene que fluir en tu sangre y convertirse en un modo de vida.

¿Qué más?

BEL: ¡Son tantas cosas!

SUJATA: Habla de tu colaboración con la Madre en poesía.

AMAL.K: Bien, la Madre no trabajó conmigo en poesía… Sri Aurobindo sí.

SUJATA: Habla de esto entonces.

AMAL.K: Cuando quería escribir lo que Sri Aurobindo ha llamado la poesía sobremental, le mandé una nota pidiéndole que me enviase cuatro versos de manufactura puramente sobremental. Dame cuatro versos, le dije. Él respondió: ‘¡Cielo Santo!, ¿cómo puedo hacer esto?’ Entonces yo repuse: bueno, estoy seguro de que si hay una persona en el mundo que pueda hacerlo, ése eres tú; así que por qué no lo intentas. Él dijo: ‘Cielos, yo no puedo hacer lo que me pides por encargo, pero te daré unos versos a ver si eres capaz de encontrar en ellos algo sobremental’. Entonces es cuando empezó a pasarme su Savitri. Cada noche o cada madrugada, acostumbraba a copiar un pasaje de su obra y me lo enviaba por la mañana. Nolini (Nolini Kanta Gupta (1889-1984), compañero de Sri Aurobindo durante su lucha política en Bengala y su primer discípulo en Pondicherry. Fue su secretario y, cuando Sri Aurobindo dejó su cuerpo, sirvió en esta labor a la Madre) solía traerme el sobre. Entonces, yo pasaba los versos a máquina, hacía mis anotaciones, escribía algunas preguntas y se lo devolvía. Al día siguiente, otro pasaje llegaba junto con las respuestas a las preguntas planteadas por mí. Pero me dijo que no debía hablarle a nadie sobre esto. Se suponía que era nuestro gran secreto. Sin embargo, yo estaba seguro de que Nolini sospechaba algo, porque traía el sobre cada mañana y tuvo que haber visto a la Madre cogiendo la hoja y poniéndola dentro y sellando el sobre. Así, cada mañana, cuando traía el sobre, acostumbraba a esperar unos segundos más de lo que hubiera tardado en entregar una carta corriente. Entregaba la carta, se quedaba de pie a ver si yo hacía algo con ella… y yo disimulaba como si se tratase de la cosa más banal. Y cada día, cada día, hacía lo mismo. De modo que al cabo de un mes le escribí a Sri Aurobindo diciéndole que estaba seguro de que Nolini iba a preguntarme algo uno de aquellos días: ¿Qué debía responderle yo? Entonces, Sri Aurobindo me contestó diciéndome únicamente: ‘Espero que no pregunte’. Al cabo de unos días, su curiosidad volvía a ser tan patente y era tan evidente que me preguntaría ese mismo día o al siguiente, que volví a escribir a Sri Aurobindo: Ahora va a preguntarme, así que, por favor, dime sí o no y no me digas que esperas que no pregunte. Entonces contestó: ‘Sí, pero dile que guarde el secreto’. Así, al día siguiente, le dije a Nolini: ‘Ven, acompáñame adentro. Esto es Savitri. Sri Aurobindo me lo está enviando y le pregunté si podía enseñártelo. Dijo que sí, de modo que te lo enseño’. Y él estuvo muy feliz. ¡Y mantuvimos el secreto durante diez años! Sólo en 1948, cuando se publicó mi libro La Inspiración Poética de Sri Aurobindo (K.D. Sethna, The Poetic Genius of Sri Aurobindo, Pondicherry 1947), puse algo del Savitri. Todo el último capítulo trata sobre la nueva inspiración, así que le pregunté a Sri Aurobindo si podía incluir algunos de sus versos y publicarlos. Dijo ‘sí’. De modo que la primera vez que vieron la luz fue en mi libro. Para entonces Savitri había cambiado tanto, ¿sabes? Se había convertido en un poema enorme y Sri Aurobindo me escribió diciéndome que se había extendido tanto que apenas sería yo capaz de reconocerlo. Entonces me envió la nueva versión del Primer Canto del Libro Primero. La verdad es que a mí no me gustó demasiado. Estaba tan acostumbrado al antiguo comienzo de la aurora surgiendo ya en los primeros versos… Ahora había una larga descripción de la noche, mucho simbolismo. Le escribí que no sentía una gran atracción por estos versos y me respondió que era porque no estaba acostumbrado a ellos, que cuando me familiarizara con ellos me gustarían. Pero incluso ahora existe una gran incomprensión acerca de lo que Sri Aurobindo describe en ellos. Muchas personas creen que son una descripción del comienzo del mundo.

BEL: Así lo parece.

AMAL.K: Pero no es verdad. Lo que realmente se describe en ellos es la noche antes de la aurora del día en que Satyavan debe morir. Es una noche física. Pero a través de esa noche física se ve algo que puede remontarse al origen del universo. La noche física es, así, como una ventana. Y se convierte en un símbolo. Tal como hay un símbolo Aurora, existe también un símbolo Noche. Él mismo utiliza la palabra símbolo, y así es como debe ser entendido.

BEL: Pero cada aurora es, en realidad, una nueva creación.

AMAL.K: Sí, cierto, cada día es una nueva creación…

BEL: Sí.

AMAL.K: Eso es verdad. Mira, todos los recuerdos del pasado son borrados, y es como si cada día empezara una nueva aventura. Eso es completamente verdad. Porque la noche acaba con muchas cosas. Incluso experiencias… muchas cosas que realizamos por la noche o que nos damos cuenta de ellas por la mañana se han perdido y nos despertamos totalmente en blanco. Pero si podemos llevar nuestra aspiración al sueño, en cierto modo, el sueño y la noche se convierten en vínculos en la vía de la sadhana. Pero si no podemos hacerlo perfectamente, siempre se pierde algo. En el Rig Veda, por ejemplo, a los habitantes de la oscuridad se les llama los panis, son los ladrones, ¿sabes?, son los que provocan la inconsciencia y debemos guardarnos de ellos; Sri Aurobindo, en Savitri, ha escrito sobre ellos. Ladrones, ahí se usa la palabra ladrones. Pani, ciertamente, quiere decir esto…

BEL: En tu libro, hablas de los versos como de algo individualizado.

AMAL.K: ¿Hmm?

BEL: Hablas de los versos como de algo con individualidad propia, algo vivo.

AMAL.K: ¿Qué versos?

BEL: No, los versos en general. Como si cada uno de ellos tuviese personalidad propia.

AMAL.K: ¿Quieres decir que los percibes de este modo? Bien, en cierto sentido están vivos. Se trata de que sean portadores de una cierta fuerza espiritual. Unos versos son mejores que otros, con seguridad. La poesía acostumbra a venir de un modo extraño. En los viejos tiempos, venía a fragmentos, ¿sabes? A veces yo recibía lo que luego habría de ser el final y tenía que remontarme desde él hasta el principio. Esto no ocurrió, sin embargo, en mi libro La Aventura del Apocalipsis (K.D.Sethna, The Adventure of Apocalypse, Bombay 1949). Empezó por el principio y se desarrolló hacia su final. Ésta fue la máxima experiencia poética que he tenido nunca. El libro está ahora agotado. Se llama La Aventura del Apocalipsis. Todo él constituyó una experiencia muy poderosa. ¿Sabes?, yo tenía problemas de corazón, y estaba hundiéndome y hundiéndome y hundiéndome muy profundamente y pensaba que iba a morir. Llamaba a Sri Aurobindo y a la Madre pidiéndoles que me sostuvieran, pero aun así la cosa iba tomando cada vez un cariz más grave. De modo que llamé a mi mujer y a mi madre y les dije que no había modo de curarme, que me iba… algo así. Un médico fue llamado y recibí una inyección de morfina y atropina.

Entonces, algo curioso ocurrió: sentí que todo el universo era el Divino, todo era divino, las sillas y las mesas… todo… yo me levantaba y me postraba delante de mi silla de trabajo y cosas por el estilo.

(Risas)

AMAL.K: Sí, sí, toda la experiencia era así. Todo esto abrió el acceso a alguna región profunda. Y, por la noche, con los ojos cerrados podía ver cosas, ¿sabes? Y la poesía empezó a venir. Tenía unos fascículos de Savitri junto a mi cama, que leía cuando me iba a dormir. Entonces, de repente, los versos empezaron a venir. En los tiempos antiguos, la gente decía (de los poetas): ‘Videntes y oyentes de la Palabra de la Verdad’, ¿sabes? El ‘ver’ y no sólo el ‘oír’… algo así: los versos estaban ahí y yo podía verlos, eran míos y no eran míos porque estaban ahí, frente a mí. Muchos de ellos se presentaban ante mí de este modo. Yo me levantaba y, en la oscuridad, los anotaba en el reverso en blanco de las hojas de Savitri. Anotaba lo que podía recordar. Y otra vez me sumergía (en aquel estado de consciencia). Y otra vez me levantaba. Y toda la noche transcurría de este modo. Cada día un tipo nuevo de inspiración se presentaba. Y el doctor me había dicho: ‘Tienes un problema grave en tu corazón. Así que no te permito ni siquiera que levantes la cabeza de la almohada’. En lugar de obedecerle, pasaba el día sentado… y luego la intensidad de las noches. Era todo lo opuesto a lo que como paciente debía hacer. Pasaba los días sentado o levantado y en un gran estado de excitación. Pero yo sentía que esa excitación tenía un efecto curativo sobre mí… porque venía de lo más profundo de mí y de lo más alto. Cada día era así. Y el doctor venía cada mañana a examinarme y me decía: ‘Sí, ha habido una mejoría, te portas muy bien, eres un chico estupendo’. Mientras duró mi enfermedad no observé ni una sola de las reglas médicas. Cuando la poesía venía, estaba en un estado de excitación intensísimo y me ponía a escribir y a escribir… ¡todo el día! Y todo me provocaba la inspiración. Leía un periódico y cualquier cosa provocaba en mí la composición de un poema, mi abuelo entraba en la habitación para ver como estaba y decía algo y eso era el comienzo de un nuevo poema. Este estado de excitación duró tres meses.

BEL: ¡Tres meses!

AMAL.K: Sí, algo así. Sí, era la estación más calurosa de Bombay. Yo vivía en Bombay en ese tiempo. Y toda esa estación, terriblemente calurosa, me pareció una bendición, sentía una tal felicidad, una apertura tan grande… fueron los tres meses más apasionantes de mi vida. Sí. Cada día enviaba mis composiciones a la Madre y a Sri Aurobindo, y la Madre me escribió y yo le contesté diciéndole que no estaba siguiendo ninguna regla médica sino todo lo contrario, lo extremamente opuesto, y aún así me estaba poniendo bien. Y ella me escribió: ‘Mi querido hijo, me alegro de que tengas fe en un Poder superior al poder de los médicos y que puede llevarte a través y a pesar de todos los sucesos catastróficos. Conserva esta fe y todo irá perfectamente’… algo así.

BEL: Cuando escribes sobre historia india o estudios poéticos, ¿escribes con la misma inspiración o desde otro nivel de consciencia?

AMAL.K: Algún tipo de inspiración hay, por supuesto, también hay otro nivel, el nivel analítico está ahí en operación…

BEL: ¿Te refieres a estudios literarios?

AMAL.K: Sí, el nivel analítico, pero también hay inspiración. Todo lo que escribo o que he escrito en el pasado ha sido interiormente dedicado a Sri Aurobindo… Y puede no concernir de ningún modo a la espiritualidad -yo estoy interesado en cientos de cosas, ciencia, filosofía, historia y todo esto- pero siempre hay esa dedicación interior a Sri Aurobindo. Y cuando Sri Aurobindo dejó su cuerpo, me sentí verdaderamente, verdaderamente, bloqueado. Me decía, ¿qué haré yo ahora?, ¿a quién le dedicaré lo que escriba?, ¿cómo voy a escribir siquiera?, ¿cómo conseguiré su ayuda? De modo que alguien le dijo a la Madre que yo me sentía de esta forma y el primer día que la Madre se encontró con todos nosotros cogió mi mano y me dijo: ‘Nada ha cambiado. Pide ayuda a Sri Aurobindo y la ayuda llegará como antes. Nada ha cambiado’. Entonces eso me dio ánimos… ¡estaba tan descorazonado por la partida de Sri Aurobindo! Y cuando me encontré con la Madre -me encontré con ella antes de partir para Bombay, donde dirigía la revista Mother India- le dije: Ahora miles de personas querrán una explicación mía de lo que ha ocurrido. ¿Qué ha ocurrido? La Madre respondió: ‘Está perfectamente claro para mí, pero no voy a decírtelo, deberás hallarlo por ti mismo’. Yo dije entonces: De acuerdo Madre, pero dame el poder para descubrirlo por mí mismo. Ella puso entonces la mano sobre mi cabeza. Yo partí para Bombay. Y me sentí desvalido al principio, sin vida, por la partida de Sri Aurobindo. Y no dejaba de decirme: ¿qué debo hacer ahora, qué debo escribir? Y le llamé diciéndole: Si no puedo escribir la verdad de lo ocurrido, todo lo que he escrito anteriormente es inútil. Si no puedo escribir realmente la verdad de lo que ha ocurrido, no me importará no volver a escribir nada en toda mi vida. Éste fue el reto que le lancé a Sri Aurobindo. Entonces, al cabo de quince días, algo empezó a llegar y escribí lo que me dictaba mi inspiración y se lo mandé a la Madre. Recibí, poco después, un telegrama de Nolini: ‘La Madre encuentra tu artículo admirable. Nada que cambiar (Se trata del artículo titulado El Tránsito de Sri Aurobindo, su Significación Interior y Consecuencia’ incluido en el presente volumen. La Madre halló este artículo excelente y ordenó 15.000 copias del mismo en forma de fascículo)’. Supe luego que le había dicho a un colaborador mío que mi artículo era excelente, con probabilidad el mejor que había escrito nunca. Cuando me enteré de esto, dije: Es verdad, nada ha cambiado. Sri Aurobindo está ahí y puedo llamarle y puedo pedir su ayuda. Y esa ayuda me ha estado llegando hasta el día de hoy. Y cuando me hallo frente a un problema, cuando llego ante un obstáculo insalvable, por la noche, antes de irme a dormir, llamo a Sri Aurobindo: Mira, esto constituye un problema para mí ahora, por favor resuélvemelo. Y siempre, siempre, al día siguiente o al cabo de un par de días, encuentro la respuesta adecuada. Abro un libro y hallo una frase que me coloca en la línea de pensamiento correcta o algo me viene a la mente…siempre así. Y realmente, realmente, él me ha seguido ayudando como en el pasado. De modo que no puede decirse que se haya ido. Al fin y al cabo, nosotros le veíamos tres o cuatro veces al año. No teníamos con él el contacto que teníamos con la Madre. Por supuesto, estaban las cartas, que en ocasiones llegaban hasta tres veces al día. Todo eso se acabó, pero el contacto interior persiste, y su presencia está ahí.

BEL: ¿Cuál es esa explicación que encontraste…?

AMAL.K: ¿Para qué?

BEL: Para la muerte de Sri Aurobindo… lo que escribiste en tu artículo.

AMAL.K: Verás, había un gran obstáculo en el camino y ese obstáculo no podía ser apartado a menos que ese cuerpo, que iba a ser divinizado, lo absorbiese. Y, absorbiéndolo, no podía sino sacrificarse. Sí, fue un sacrificio. Como si todo un mundo de obscuridad fuese tomado por ese cuerpo. Y un cuerpo que no estaba destinado a morir moriría. ¿Ves? Fue un incidente muy importante… parecido a esto. Y este sacrificio apartó definitivamente la obstrucción. Y la Madre me dijo, tiempo después, que en el momento en que Sri Aurobindo dejó su cuerpo, lo que él llamaba la Mente de Luz se realizó en ella. Así, ¿ves?, hubo un resultado inicial concreto, un avance, un salto, como consecuencia de dejar su cuerpo. La Mente de Luz estaba siendo formada de un modo lento y esporádico, algo venía y algo se iba… una y otra vez. Pero, al irse él, la Mente de Luz se estableció en la Madre. Y ¿qué es la Mente de Luz? La Madre decía que es la Mente física recibiendo la Luz Supramental. Yo escribí un poema sobre la Mente de Luz tal como la entendía. Y cuando le mostré el poema a la Madre, me dijo: ‘Los dos primeros versos son revelación absoluta. Esto es exactamente lo que ha ocurrido. El resto es una construcción rica e imaginativa, pero los dos primeros versos son pura revelación y mantra’. Aquellos dos versos eran: “El núcleo de un Sol Inmortal es ahora el cerebro y cada célula gris estalla en oro omnisciente (Cf. ADDENDUM II)”.

Ella dijo que esto era exactamente lo que había ocurrido. Esto es la Mente de Luz. Y para hacerla descender y establecerla en la Madre, en su consciencia, Sri Aurobindo se marchó. Éste es el secreto de su partida. Tuvo que hacerlo aprisa, como si dijéramos. Así es como lo expliqué en el artículo de aquel tiempo, aunque la Mente de Luz no se menciona en él porque yo no sabía nada de ella entonces. Pero todo lo demás está ahí y el artículo se llama El Tránsito de Sri Aurobindo, su Significación Interior y Consecuencia.

BEL: ¿Lo publicaste en Mother India?

AMAL.K: Sí, apareció en Mother India y posteriormente fue incluido en un libro mío que titulé El Espíritu Indio y el Futuro del Mundo, una colección de todos mis editoriales de Mother India que no tenían que ver con la política. Puede que todavía esté a la venta, no lo sé, hace muchos años que salió. Los artículos políticos no se han publicado todavía. Y estos artículos políticos tienen su importancia porque muestran cuál era el punto de vista de Sri Aurobindo respecto a los problemas nacionales e internacionales durante el período de un año y medio antes de que se marchase. Antes de que se marchase, Mother India había sido publicada durante un año y medio, era quincenal en ese tiempo. Los editoriales debían ser enviados desde Bombay a Pondicherry -yo trabajaba en Bombay por aquel entonces- y le eran leídos a Sri Aurobindo. Un telegrama llegaba:”Aprobado”. Sólo entonces el editorial podía aparecer. Si decía “No aprobado”, el editorial no aparecía. Existían estas dos categorías, “Aprobado” quería decir que su propio punto de vista había sido expresado. Así, todos los editoriales debían ser aprobados. Yo escribía lo que quería y del modo que quería porque luego los artículos le eran enviados a él. La Madre siempre veía los artículos antes de que apareciesen. Recuerdo que escribí un artículo sobre la China roja (The Folly of Recognising Red China (La Locura de Reconocer a la China Roja), Mother India, Octubre de 1949) . La Madre lo leyó y dijo que era muy violento, preguntó a Sri Aurobindo si lo aprobaba. Él dijo que sí.

BEL: ¿Cuál fue ese elemento obscuro que el cuerpo muerto de Sri Aurobindo debió absorber para vencer el obstáculo del que hablabas?

AMAL.K: No es que el cuerpo muerto lo absorbiese, su cuerpo lo absorbía y esa absorción causaba su muerte. En un sentido práctico puede decirse que su muerte determinó, en principio, el fin de la muerte. Algo se realizó en el mundo oculto que sería el fin de la muerte. Yéndose él, en principio, la muerte fue absorbida y neutralizada y anulada. Así, el principio de la inmortalidad del cuerpo, la transformación supramental, fue sembrado de este modo, un modo muy paradójico. Sri Aurobindo había dicho: ‘Marcharé hasta conquistar o perecer’. Y yo expliqué que esto había que reformularlo del siguiente modo: conquistar pereciendo… Algo nuevo se realizó. Y para mí fue una total sorpresa, porque Sri Aurobindo me había hecho entender siempre que él acabaría el trabajo que había venido a realizar. Fue completado en cierto modo, pero no del modo que todos nosotros queríamos. Él siempre me había hecho entender aquello, y cuando su tránsito tuvo lugar yo estaba simplemente aturdido… aturdido acerca de lo que había ocurrido.

BEL: ¿Has escrito siempre en inglés?

AMAL.K: Sí, es mi lengua, aunque yo soy parsi, ¿sabes?, y se supone que el gujarati es nuestra lengua. Pero mi lengua siempre ha sido el inglés. En ella puedo expresarme mucho mejor.

BEL: Cuando recibes inspiración, ¿es en una lengua concreta?

AMAL.K: Siempre es en una lengua concreta. Por supuesto. Su substancia pertenece a una lengua, puede ser cualquier lengua, pero si tu idioma es el inglés, la inspiración llega en inglés.

BEL: Y en el caso de Nirodbaran (Un médico bengalí llegado al Ashram en 1933. Se dedicó intensamente a la poesía y fue uno de los asistenes personales de Sri Aurobindo tras su accidente en 1938. Ha publicado diversos libros y a sus más de ochenta y cinco años todavía da clases de lengua y literatura en el Centro Internacional de Educación del Ashram), por ejemplo, que quiso escribir en una lengua que no era la suya, ¿cómo actúa la inspiración entonces?

AMAL.K: Oh, Sri Aurobindo tuvo que esforzarse mucho para esto, y estoy seguro de que Nirod también trabajó duro. No, la poesía inglesa era parte de mi vida. Cuando llegué aquí, cientos de versos fluían a mi mente de un modo constante. Y una vez Sri Aurobindo me dijo: ‘Has aprendido muchas cosas, ahora debes desaprenderlas’, porque mi mente estaba completamente llena de cosas, ¿sabes?, tantas cosas ahí. Y si puedes volver tu mente silenciosa, calmarla absolutamente, entonces está bien todo lo que has aprendido; si no, todo ello obstaculiza el camino.

BEL: ¿Es la substancia de la lengua inglesa distinta desde que Sri Aurobindo escribió Savitri?

AMAL.K: ¿Sí?

BEL: Quiero decir, ¿la composición de Savitri ha transformado la substancia de la lengua inglesa?

AMAL.K: Sí, lo ha hecho. Savitri sólo pudo verterse en inglés. El inglés es la lengua más desarrollada. A partir de un centro claramente delimitado puedes producir un excelente efecto expansivo de las palabras… el inglés es magnífico para esto: cuenta con todos los matices y en muy breve espacio puedes expresar muchas cosas. Además, el vocabulario es enorme porque no es sólo una lengua romance como el español, el italiano o el francés, ha absorbido mucho de las lenguas primitivas germánicas, del griego, del latín… hay en él todo tipo de influencias. Para cada objeto puedes encontrar en inglés hasta seis palabras sinónimas, cosa que no puedes hacer en español, italiano o francés. Por otra parte, tiene un doble carácter: puede ser monosilábico y polisilábico, lo que es algo muy raro en una lengua. El carácter monosilábico lo ha heredado del antiguo anglosajón y el polisilábico del latín y el griego. De modo que goza de todas las cualidades y se convierte, así, en un instrumento ideal para la expresión de una nueva aspiración espiritual. Por ello no puede decirse que fuese azar el que la lengua madre de Sri Aurobindo fuese el inglés, ni que fuese llevado a Inglaterra en su infancia y viviese allí muchos años. Hay como un destino en todo ello. Ahora bien, a partir de la iluminación del inglés todas las lenguas pueden ser iluminadas. En cada lengua hay una posibilidad de desarrollo, aunque las lenguas indias no están tan desarrolladas como el francés, el italiano o el español. Me refiero a las vernáculas. El sánscrito sí lo está y probablemente también el tamil. El tamil es una lengua muy antigua, es la lengua viva más antigua de la India. Hindi, gujarati, bengalí son lenguas modernas. Pero por supuesto el tamil es muy difícil de aprender. Incluso para Sri Aurobindo. Como sabes, Sri Aurobindo tenía grandes facultades lingüísticas, era un maestro en griego y en latín… y en sánscrito también, pero en el tamil hallaba cierta dificultad. …Yo sé alrededor de una docena de palabras en tamil: ir, venir, comer, beber, izquierda, derecha… esto sí lo sé.

(Risas)

SUJATA: Me gustaría que compartieras con ellos algunas de tus experiencias con la Madre.

AMAL.K: En 1938, cuando partí hacia Bombay para una breve visita, la Madre me dijo: ‘Este año estamos esperando que ocurra algo importante’. Era 1938. Yo le dije: Si algo ocurre, por favor infórmame y yo dejaré lo que esté haciendo, sea lo que sea, y volveré. Ella respondió: ‘Sí, te lo prometo, no te preocupes, si algo ocurre te informaré inmediatamente’. Allí en Bombay tuve un extraño accidente: tomé una tremenda sobredosis -cuarenta veces la dosis normal- de una medicación80. Y habría muerto si no hubiese sido por la ayuda de Sri Aurobindo y de la Madre. Cuando me estaba reponiendo, escribí a Sri Aurobindo -era a principios de Agosto de aquel año y yo había llegado a Bombay en Febrero- diciéndole que no había recibido ninguna llamada de la Madre y que quería saber si el acontecimiento de importancia que estaban esperando había tenido lugar o no. Me escribió contestando que no, y que no debía apresurarme a volver debido al estado de mi corazón. Me decía en la carta que me quedase en Bombay y que, si ocurría algo, cuando volviese podría verificarlo -si estaba lo suficientemente abierto para ello. Pero lo que tenía que ocurrir no había ocurrido todavía, aquel Descenso universal que esperaban no se había producido. Muchos años después, en el mes de Febrero de 1956, me hallaba nuevamente de viaje a Bombay. Antes de partir, la Madre me había dicho que quería que estuviera de vuelta antes del 29 de Marzo porque pensaba que algo fundamental estaba a punto de ocurrir. Me fui a Bombay. Estaba solo en el compartimento del tren de Madrás a Bombay. Y tuve un sueño. En el sueño, veía un amplio espacio abierto y en el centro de aquel espacio estaba sentada la Madre. Y muchas personas querían acercarse a ella, se apresuraban hacia donde ella estaba para hacerle pranam y recibir sus bendiciones. Yo estaba en medio de la multitud y también quería correr hacia ella. Intentaba quitarme las sandalias pero una de ellas no quería salir. Lo intentaba y lo intentaba pero no había manera. Al final me desperté. Entonces, al abrir los ojos, me encontré a la Madre delante de mí, en el lado opuesto del compartimento: un ser transparente y radiante. Me pregunté cómo era posible que ella estuviese allí y yo la viese con los ojos abiertos. Cerré los ojos y volví a abrirlos y allí seguía ella. Me dije, ¡esto es fantástico, probaré otra vez! y, cuando los volví a abrir, la Madre ya se había ido. Cuando llegué a Bombay, escribí a la Madre contándole lo que había visto en el tren a las ocho y media de la tarde de aquel 29 de Febrero. Ella no me respondió. Entonces recibí noticias de que algo había pasado realmente algo estupendo, pero que nadie sabía explicarme. Volví, en efecto, antes del 29 de Marzo y lo primero que hice fue preguntarle a la Madre qué era lo que había ocurrido, qué tipo de acontecimiento se había producido al fin. Yo creía que se trataba de una aparición de la Supermente, pero ella me dijo que no, que aquello era lo que yo pensaba pero que no era así. La consciencia, la fuerza y la luz supramentales habían entrado en el Universo. Me dijo que había sólo cuatro personas que tuviesen cierta idea de lo que había ocurrido -no exactamente el conocimiento de la manifestación supramental pero sí que algo fundamental había tenido lugar- y que entre las cuatro personas estaba yo. ¡¿Yo?!, inquirí, ¿cómo es eso? ‘¿No te acuerdas de lo que me escribiste que te había ocurrido la tarde del 29 de Febrero?’ Sí, respondí, te vi en el tren en el que viajaba, ¿qué hacías allí? ‘¿No recuerdas que hace dieciocho años te prometí que, si lo que esperábamos ocurría, te avisaría? pues bien, fui a informarte’. Yo me sentí tan abrumado… la Madre había recordado aquella promesa y había venido a informarme a mí, ¡pobre de mí! Le dije: Madre, estoy tan agradecido que no tengo palabras para expresártelo. Ella respondió: ‘Bien, ése es el significado de la experiencia que tuviste’. Ella podía hacer todo tipo de cosas, ¿sabes?

BEL: ¿Qué era exactamente lo que había ocurrido?

AMAL.K: Manifestación supramental. La luz, la fuerza y la consciencia supramentales habían irrumpido en el Universo… no en el Universo físico, sino en el físico sutil, lo que la Madre llamaba ‘la atmósfera de la Tierra’. Todavía no ha llegado al físico material. Si hubiese sido así, muchas cosas habrían cambiado ya. Pero cuando todo aquello llegó, fue tragado por la obscuridad de las edades y cubierto por ella. Es como un recién nacido completamente cubierto por las tinieblas… pero un recién nacido omnipotente. De modo que vencerá a pesar de todas las tinieblas, pero eso llevará un tiempo. Sin embargo, algunos de sus efectos ya están presentes, efectos muy sutiles81.

BEL: Esta manifestación de que hablas, ¿tuvo algo que ver con la Segunda Guerra Mundial? Porque has dicho que era en 1938 cuando debía haberse producido

AMAL.K: En efecto, la Segunda Guerra Mundial fue la acción de las fuerzas hostiles para impedir la creación del Nuevo Mundo de Sri Aurobindo… uno podría decirlo así. Y eso fue en parte responsable del retraso de la manifestación: lo que se suponía debía ocurrir en 1938, tardó dieciséis años en producirse. La guerra acabó con muchas cosas y hubo tal explosión de maldad y crueldad… sí, puede decirse que fue un gran obstáculo para la Nueva Creación.

BEL: ¿Qué significó la manifestación de 1956?

AMAL.K: Había dos cosas que la Madre y Sri Aurobindo querían que se produjeran: un establecimiento general del principio supramental en nuestro ser y, en segundo lugar, una transformación directa, individual del cuerpo. Esto último no tuvo lugar… completamente, quiero decir: fue realizado a nivel físico sutil, pero no a nivel físico material. En 1959 yo escribí que en Sri Aurobindo la Supermente iba y venía sin estar totalmente establecida, pero la Madre me dijo que no, que eso no era verdad, que la Supermente estaba ya en Sri Aurobindo pero no se había manifestado a través del físico material. Me dijo también: ‘A mí me ocurre lo mismo’. Yo le dije: Madre, espero vivir lo suficiente para ver tu transformación supramental. Ella respondió: ‘Ten fe y lo que tenga que ocurrir, ocurrirá’.