{"id":528,"date":"2012-07-12T12:54:51","date_gmt":"2012-07-12T12:54:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lasegundafundacion.com\/wp\/?page_id=528"},"modified":"2012-07-26T12:25:15","modified_gmt":"2012-07-26T12:25:15","slug":"la-vida-divina-capitulo-xviii-mente-y-supermente-el-hombre-en-el-universo","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.lasegundafundacion.com\/wp\/la-vida-divina-capitulo-xviii-mente-y-supermente-el-hombre-en-el-universo\/","title":{"rendered":"LA VIDA DIVINA. Cap\u00edtulo XVIII: &#8211; Mente y Supermente &#8211; El Hombre en el Universo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">El descubri\u00f3 que la Mente era el Brahman.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Taittiriya Upanishad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Indivisible, mas como si estuviese dividido en seres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gita<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La concepci\u00f3n que hasta ahora hemos pugnado por estructurar es la de la esencia \u00fanica de la vida supramental que el alma divina posee con seguridad en el ser de Sachchidananda, pero que el alma humana ha de manifestar en este cuerpo de Sachchidananda formado aqu\u00ed en el molde de una vida mental y f\u00edsica. Mas por lo que hasta ahora hemos podido contemplar esta existencia supramental, no parece guardar conexi\u00f3n ni correspondencia con la vida tal cual la conocemos, vida activa entre los dos t\u00e9rminos de nuestra existencia normal, los dos firmamentos de la mente y el cuerpo. Parece m\u00e1s bien ser un estado del ser, un estado de la conciencia, un estado de activa relaci\u00f3n y mutuo disfrute tal como el que pueden poseer y experimentar las almas desencarnadas en un mundo sin formas f\u00edsicas, un mundo en el que la diferenciaci\u00f3n de las almas se ha cumplido mas no la diferenciaci\u00f3n de los cuerpos, un mundo de infinitudes activas y jubilosas, no de esp\u00edritus aprisionados-en-la-forma. Por lo tanto, razonablemente podr\u00eda dudarse que fuese posible esa vida divina con esta limitaci\u00f3n de forma corporal y esta limitaci\u00f3n de mente aprisionada-en-la-forma y fuerza impedida-por-la forma que es lo que actualmente conocemos como existencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De hecho, hemos pugnado por arribar a la misma concepci\u00f3n de ese supremo ser divino, fuerza-consciente y auto-deleite de quien nuestro mundo es una creaci\u00f3n y nuestra mentalidad una imagen deformada; hemos procurado darnos una idea de lo que esta divina Maya puede ser, esta Verdad-conciencia, esta Real-Idea por la que la fuerza consciente de la Existencia trascendente y universal concibe, forma y gobierna el universo, el orden, el cosmos de su manifestado deleite de ser. Mas no hemos estudiado las conexiones de estos cuatro grandes y divinos t\u00e9rminos con los otros tres con los que nuestra humana experiencia est\u00e1 solamente familiarizada, \u2014mente, vida y cuerpo&#8211;. No hemos escudri\u00f1ado esta otra Maya aparentemente no-divina que es la ra\u00edz de toda nuestra lucha y sufrimiento, ni hemos visto c\u00f3mo precisamente se desarrolla desde la realidad divina o desde la divina Maya. Y hasta que hayamos hecho esto, hasta que hayamos tejido los desaparecidos hilos conectores, nuestro mundo est\u00e1 todav\u00eda inexplicado para nosotros y aun es una base la duda de una posible unificaci\u00f3n entre esa existencia superior y esta vida inferior. Sabemos que nuestro mundo ha salido desde Sachchidananda y subsiste en Su ser; concebimos que El mora en \u00e9l como Disfrutador y Conocedor, Dios y Ser-en-s\u00ed; hemos visto que nuestros t\u00e9rminos duales de sensaci\u00f3n, mente, fuerza, ser, pueden s\u00f3lo constituir representaciones de Su deleite, Su fuerza consciente, Su divina existencia. Pero parecer\u00eda que aqu\u00e9llas son realmente en tal grado lo opuesto a lo que El es real y celestialmente, que no podemos, mientras moramos en la causa de estos opuestos, mientras estamos contenidos en el triple t\u00e9rmino inferior de la existencia, alcanzar la vida divina. Debemos exaltar este ser inferior hacia el estado superior o bien, cambiar el cuerpo por esa pura existencia, la vida por esa pura condici\u00f3n de la fuerza-consciente, la sensaci\u00f3n y la mentalidad por ese puro deleite y conocimiento que viven en la verdad de la realidad espiritual. \u00bfY esto no debe significar que abandonamos toda la terrena o limitada existencia mental por algo que es su opuesto, ?(o por alg\u00fan puro estado del Esp\u00edritu a tambi\u00e9n por algo que es su opuesto)&#8211;, bien por alg\u00fan estado puro del Esp\u00edritu o bien por alg\u00fan mundo de la Verdad de las cosas, si existe, u otros mundos, si existen, de la divina Bienaventuranza, de la divina Energ\u00eda, del Divino ser? En ese caso, la perfecci\u00f3n de la humanidad est\u00e1 en otra parte diferente que en la humanidad misma; la cima de su evoluci\u00f3n terrena s\u00f3lo puede ser un fino \u00e1pice de mentalidad que se disuelve, de donde da el gran salto ya sea hacia el ser sin-forma o ya sea hacia los mundos m\u00e1s all\u00e1 del alcance de la Mente corporizada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mas en realidad todo lo que llamamos no-divino solo puede ser una acci\u00f3n de los cuatro principios divinos mismos, pues esa acci\u00f3n conjunta de los cuatro fue necesaria para crear el universo de las formas. Esas formas fueron creadas no fuera sino dentro de la existencia divina, fuerza-consciente y bienaventuranza, no fuera sino dentro y como parte del trabajo de la Real-Idea divina. Por lo tanto no hay raz\u00f3n para suponer que no puede existir ning\u00fan juego real de la divina conciencia superior en un mundo de formas, o que las formas y sus soportes inmediatos, &#8211;conciencia mental, energ\u00eda de la fuerza vital y sustancia formal&#8211;, deben necesariamente deformar lo que representan. Es posible, incluso probable, que la mente, el cuerpo y la vida hayan de encontrarse en sus formas puras en la divina Verdad misma, y de hecho est\u00e9n all\u00ed como actividades subordinadas de su conciencia y parte de la completa instrumentaci\u00f3n por la que la Fuerza suprema siempre trabaja. La mente, la vida y el cuerpo deben entonces ser capaces de divinidad; su forma y actividad en ese breve periodo de posiblemente un s\u00f3lo ciclo de la evoluci\u00f3n terrestre que la Ciencia nos revela, no necesita representar todas las actividades potenciales de estos tres principios en el cuerpo viviente. Trabajan como lo hacen porque de ning\u00fan modo est\u00e1n separados, en la conciencia, de la Verdad divina de la que proceden. Una vez que esta separaci\u00f3n fuera eliminada por la energ\u00eda expansiva de lo Divino en la humanidad, su actual actividad bien podr\u00eda convertirse, en verdad se convertir\u00eda naturalmente, mediante una evoluci\u00f3n y progresi\u00f3n supremas en esa actividad m\u00e1s pura que tienen en la Verdad-conciencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese caso no s\u00f3lo ser\u00eda posible manifestar y mantener la conciencia divina en la mente y cuerpo humanos sino que, incluso, esa conciencia divina podr\u00eda al fin, incrementando sus conquistas, remodelar la mente, la vida y el cuerpo mismos en una imagen m\u00e1s perfecta de su Verdad eterna, y realizar, no s\u00f3lo en el alma sino tambi\u00e9n en la sustancia, su reino de los cielos sobre la tierra. La primera de estas victorias, la interna, ha sido ciertamente lograda en mayor o menor grado por algunos, tal vez muchos, sobre la tierra; la otra, la externa, aunque nunca realizada en mayor ni en menor grado en pasados eones como prototipo para futuros ciclos y todav\u00eda mantenida en la memoria subconsciente de la naturaleza-terrena, puede todav\u00eda intentarse como victoriosa conquista venidera de Dios en la humanidad. Esta vida terrenal no necesita necesariamente y por siempre ser una rueda de esfuerzo mitad dichoso mitad angustioso; el logro puede tambi\u00e9n intentarse, y la gloria y la dicha de Dios manifestarse sobre la tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que la Mente, la Vida y el Cuerpo son en sus fuentes supremas, y lo que por lo tanto deben ser en la integral plenitud de la manifestaci\u00f3n divina cuando est\u00e9n conformados por la Verdad y no segregados de ella por la separaci\u00f3n y la ignorancia en la que actualmente vivimos, \u2014(\u00e9ste es entonces el problema que hemos de considerar seguidamente)&#8211;. Pues all\u00ed deben tener ya su perfecci\u00f3n en pos de lo que aqu\u00ed estamos cultivando, &#8211;(nosotros que s\u00f3lo somos el primer movimiento trabado de la Mente que evoluciona en la Materia, nosotros que a\u00fan no estamos liberados de las condiciones y efectos de esa involuci\u00f3n del esp\u00edritu en la forma, de esa inmersi\u00f3n de la Luz dentro de su propia sombra por la que fue creada la oscurecida conciencia material de la Naturaleza f\u00edsica)&#8211;. El prototipo de toda la perfecci\u00f3n en pos de la cual crecemos, los t\u00e9rminos de nuestra evoluci\u00f3n suprema deben ya estar contenidos en la divina Real-Idea; deben estar all\u00ed formados y conscientes para nosotros, para as\u00ed crecer hacia y dentro de ellos; pues esa preexistencia en el conocimiento divino es lo que nuestra mentalidad humana nombra y busca como el Ideal. El Ideal es una Realidad eterna que a\u00fan no hemos realizado en las condiciones de nuestro propio ser, no un no-existente que lo Eterno y Divino no ha forjado todav\u00eda y solo nosotros seres imperfectos hemos vislumbrado y pretendemos crear.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Mente, en principio, la encadenada y obstaculizada soberana de nuestro vivir humano. La Mente en su esencia es una conciencia que mide, limita y recorta las formas de las cosas desde el todo indivisible y las contiene como si cada una fuera un todo separado. Incluso con lo que existe solamente como partes y fracciones obvias, la Mente establece esta ficci\u00f3n de su ordinario comercio en el sentido de que son cosas con las que puede tratar por separado y no simplemente como aspectos de un todo. Pues, aun cuando sabe que en s\u00ed mismas no son cosas, est\u00e1 obligada a tratar con ellas como tales; de lo contrario no podr\u00eda someterlas a su propia actividad caracter\u00edstica. Es esta esencial caracter\u00edstica de la Mente la que condiciona las actividades de todos sus poderes operativos, ya sea concepci\u00f3n, percepci\u00f3n, sensaci\u00f3n o las relaciones de su pensamiento creador. Concibe, percibe, siente las cosas como si fuesen recortadas r\u00edgidamente a partir de un fondo o una masa, y las emplea como unidades fijas del material dado a ella para creaci\u00f3n o posesi\u00f3n. Toda su acci\u00f3n y disfrute trata as\u00ed a los todos que forman parte de un todo mayor, y estos todos subordinados nuevamente son fragmentados en partes que tambi\u00e9n son tratadas como todos a los fines particulares que sirven. La Mente puede dividir, multiplicar, sumar, restar, pero no puede traspasar los l\u00edmites de esta matem\u00e1tica. Si va m\u00e1s all\u00e1 y procura concebir un todo real, se pierde en un elemento extra\u00f1o; cae de su propio suelo firme en el oc\u00e9ano de lo intangible, en el abismo de lo infinito donde no puede percibir, concebir, sentir ni tratar con lo que le es propio para creaci\u00f3n o disfrute. Pues si la Mente parece a veces concebir, percibir, sentir o disfrutar con la posesi\u00f3n del infinito, es s\u00f3lo en una semejanza y siempre en una figuraci\u00f3n del infinito. Lo que as\u00ed posee vagamente es simplemente una Vastedad amorfa y no el real infinito inespacial. Tan pronto procura tratar con eso, poseerlo, de inmediato ingresa la inalienable tendencia a la delimitaci\u00f3n y la Mente se halla nuevamente manejando im\u00e1genes, formas y palabras. La Mente no puede poseer el infinito, s\u00f3lo puede sufrirlo o ser pose\u00edda por \u00e9l; s\u00f3lo puede yacer bienaventuradamente desamparada bajo la luminosa sombra de lo Real, proyectada en ella desde los planos de la existencia que est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 de su alcance. La posesi\u00f3n de lo Infinito no puede llegar, a no ser por ascenso a aquellos planos supramentales, ni el conocimiento de estos puede llegar, a no ser por una inerte sumisi\u00f3n de la Mente a los mensajes descendentes de la Verdad-consciente Realidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta facultad esencial y la limitaci\u00f3n esencial que la acompa\u00f1a son la verdad de la Mente y fijan su naturaleza y acci\u00f3n, svabhava y svadharma; aqu\u00ed est\u00e1 la marca del divino mandato asign\u00e1ndole su oficio en la completa instrumentaci\u00f3n de la suprema Maya, -(el oficio determinado por lo que est\u00e1 en su nacimiento mismo desde la eterna auto-concepci\u00f3n del Ser-en-s\u00ed-existente)&#8211;. Ese oficio consiste en traducir siempre la infinitud dentro de los t\u00e9rminos de lo finito, medir, limitar, desmenuzar. Realmente hace esto en nuestra conciencia con exclusi\u00f3n de todo el verdadero sentido del Infinito; por lo tanto la Mente es el quid de la gran Ignorancia, pues es ella la que originalmente divide y distribuye, e incluso ha sido confundida tom\u00e1ndola por causa del universo y por el todo de la divina Maya. Mas la divina Maya comprehende a Vidya al igual que a Avidya, al Conocimiento al igual que a la Ignorancia. Pues es evidente que, dado que lo finito es solo una apariencia de lo Infinito, un resultado de su acci\u00f3n, un juego de su concepci\u00f3n, y no puede existir a no ser mediante \u00e9l, en \u00e9l, con \u00e9l como fondo, forma misma de esa materia y acci\u00f3n de esa fuerza, debe existir una conciencia original que contenga y contemple a ambos al mismo tiempo y est\u00e9 \u00edntimamente consciente de todas las relaciones del uno con el otro. En esa conciencia no hay ignorancia, porque lo infinito es conocido y lo finito no est\u00e1 separado de \u00e9l como realidad independiente; pero aun hay un subordinado proceso de delimitaci\u00f3n, \u2014de otro modo ning\u00fan mundo podr\u00eda existir\u2014, un proceso por el que la siempre divisora y reunidora conciencia de la Mente, la siempre divergente y convergente acci\u00f3n de la Vida y la infinitamente dividida y auto-congregante sustancia de la Materia entran, &#8211;(todas por un \u00fanico acto principal y original)&#8211;, en el ser fenom\u00e9nico. Este proceso subordinado del eterno Contemplador y Pensador, &#8211;(perfectamente luminoso, perfectamente consciente de S\u00ed Mismo y de todo, que conoce bien lo que \u00c9l hace, consciente de lo infinito en lo finito que \u00c9l est\u00e1 creando)&#8211;, puede llamarse la Mente divina. Y es obvio que debe ser una actividad subordinada y no realmente una actividad separada de la Real-Idea, de la Supermente, y debe operar a trav\u00e9s de lo que hemos descrito como el movimiento aprehendente de la Verdad-conciencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa conciencia aprehendente, el Prajnana, asienta, como hemos visto, la actividad del Todo indivisible, activo y formativo, como un proceso y objeto del conocimiento creador ante la conciencia del mismo Todo, originativo y cognoscente como el poseedor y testigo de su propia actividad, \u2014(algo as\u00ed como ve el poeta las creaciones de su propia conciencia situadas ante \u00e9l como si se tratase de cosas distintas al creador y su fuerza creadora, aunque en realidad todo ese tiempo no sean m\u00e1s que el juego de auto-formaci\u00f3n de su propio ser en s\u00ed mismo, y sean indivisibles de su creador)&#8211;. As\u00ed Prajnana efect\u00faa la divisi\u00f3n fundamental que lleva a todo el resto, la divisi\u00f3n de Purusha, el alma consciente que conoce y ve y por su visi\u00f3n crea y ordena, y Prakriti, la Fuerza-Alma o Naturaleza-Alma que es su conocimiento y su visi\u00f3n, su creaci\u00f3n y su poder omni-ordenante. Ambos son un Ser, una existencia, y las formas vistas y creadas son formas m\u00faltiples de ese Ser que est\u00e1n ubicadas por El como conocimiento ante El Mismo como conocedor y por El Mismo como Fuerza ante El Mismo como Creador. La \u00faltima acci\u00f3n de esta conciencia aprehendente tiene lugar cuando el Purusha, &#8211;(que penetra la extensi\u00f3n consciente de su ser, presente en cada punto de s\u00ed al igual que en su totalidad, habitando toda forma)&#8211;, contempla el todo como separadamente, desde cada uno de los puntos que ha asumido; contempla y gobierna las relaciones de cada alma-forma de s\u00ed con otras almas-formas desde el punto de apoyo de la voluntad y el conocimiento propios de cada forma en particular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed llegan a ser los elementos de la divisi\u00f3n. Primero, el infinito del Uno se ha traducido en una extensi\u00f3n en Tiempo y Espacio conceptuales; segundo, la omnipresencia del Uno en esa extensi\u00f3n auto-consciente se traduce en una multiplicidad del alma consciente, en los muchos Purushas del Sankhya; tercero, la multiplicidad de las almas-formas se ha traducido en una dividida habitaci\u00f3n de la extendida unidad. Esta dividida habitaci\u00f3n es inevitable desde el momento que estos m\u00faltiples Purushas no habitan cada uno un mundo separado del propio; ninguno de ellos posee una separada Prakriti construyendo un universo separado, sino que m\u00e1s bien todos disfrutan de la misma Prakriti, -(como deben hacerlo, al ser s\u00f3lo alma-formas del Uno que preside sobre las m\u00faltiples creaciones de Su poder)\u2014, y tienen relaciones unos con otros en el \u00fanico mundo del ser creado por la \u00fanica Prakriti. El Purusha se identifica activamente en cada forma con cada uno; se delimita en eso y hace resaltar sus otras formas frente a eso, en su conciencia, como si contuviese sus otros seres-en-s\u00ed (yoes) que son id\u00e9nticos a \u00e9l en el ser, pero diferentes en la relaci\u00f3n, diferentes en la variada extensi\u00f3n, en el variado alcance de movimiento y en la variada vista de la \u00fanica sustancia, fuerza, conciencia, deleite que cada cual est\u00e1 realmente desplegando en un momento dado del Tiempo o en un campo dado del Espacio. Admitido que en la Existencia divina, perfectamente consciente de s\u00ed, \u00e9sta no es una limitaci\u00f3n obligatoria, una identificaci\u00f3n a la que el alma llegue a esclavizarse y la cual no puede exceder de como nosotros estamos esclavizados a nuestra auto-identificaci\u00f3n con el cuerpo y resulte incapaz de exceder la limitaci\u00f3n de nuestro ego consciente, incapaz de escapar de un particular movimiento de nuestra conciencia en el Tiempo que determina nuestro particular campo en el Espacio; aceptado todo esto, todav\u00eda hay una libre identificaci\u00f3n, de tiempo en tiempo, que s\u00f3lo el inalienable auto-conocimiento del alma divina impide que se fije en una aparentemente rigurosa cadena de separaci\u00f3n y sucesi\u00f3n en el Tiempo tal como aqu\u00e9lla en la que nuestra conciencia parece estar fijada y encadenada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed el desmembramiento ya est\u00e1 all\u00ed; la relaci\u00f3n de forma con forma como si fuesen seres separados, de voluntad-de-ser con voluntad-de-ser como si fuesen fuerzas separadas, de conocimiento-de-ser con conocimiento-de-ser como si fuesen conciencias separadas, ya ha sido establecida. Se trata tan solo de un \u201ccomo si\u201d, pues el alma divina no se enga\u00f1a, es consciente de todo como fen\u00f3meno del ser y mantiene el contenido de su existencia en la realidad del ser; no pierde su unidad, usa la mente como acci\u00f3n subordinada del conocimiento infinito, una definici\u00f3n de cosas subordinadas a su conciencia de lo infinito, una delimitaci\u00f3n dependiente de su conciencia de la totalidad esencial \u2014(no esa aparente y plural totalidad de suma y agregaci\u00f3n colectiva que es s\u00f3lo otro fen\u00f3meno de la Mente)&#8211;. As\u00ed no hay limitaci\u00f3n real; el alma usa su poder definidor para el juego de las correctamente-distinguidas formas y fuerzas, y no es usada por ese poder.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, se necesita un nuevo factor, una nueva acci\u00f3n de la fuerza consciente para crear la operaci\u00f3n de una ment\u00e9 desamparadamente limitada as\u00ed como opuesta a una mente libremente limitante, ?(vale decir, de mente sujeta a su propio juego y enga\u00f1ada por \u00e9l como opuesta a la mente maestra de su propio juego y examin\u00e1ndolo en su verdad, la mente de la criatura como opuesta a la mente divina)&#8211;. Ese nuevo factor es Avidya, la auto-ignorante facultad que separa la acci\u00f3n mental de la acci\u00f3n supramental que la origin\u00f3 y que todav\u00eda la gobierna detr\u00e1s del velo. As\u00ed separada, la Mente s\u00f3lo percibe lo particular y no lo universal, o concibe s\u00f3lo lo particular en un no-pose\u00eddo universal y menos a\u00fan ambos, particular y universal como fen\u00f3menos de lo Infinito. De esa manera tenemos a la mente limitada que ve cada fen\u00f3meno como una cosa-en-s\u00ed-misma, parte separada de un todo que nuevamente existe separadamente en un todo mayor, y as\u00ed sucesivamente, agrandando siempre sus agregados sin retroceder al sentido de una verdad infinita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Mente, al ser una acci\u00f3n del Infinito, desmiembra al igual que agrega ad infinitum. Corta en pedazos al ser en todos, en todos cada vez m\u00e1s peque\u00f1os, en \u00e1tomos y esos \u00e1tomos en \u00e1tomos primarios, hasta disolver, si es que puede, el \u00e1tomo primario en la nada. Pero no puede, porque detr\u00e1s de la acci\u00f3n divisora est\u00e1 el salvador conocimiento de lo supramental que conoce cada todo, cada \u00e1tomo, como solo una concentraci\u00f3n de la omni-fuerza, de la omni-conciencia, del omni-ser en las fenom\u00e9nicas formas de s\u00ed mismo. La disoluci\u00f3n del agregado dentro de una nada infinita a la que parece arribar la Mente, es para la Supermente s\u00f3lo el retomo del auto-concentrador ser-consciente partiendo desde su fen\u00f3meno adentro de su existencia infinita. Por cualquier camino que siga su conciencia, por el de la divisi\u00f3n infinita o por el del agrandamiento infinito, llega tan solo a s\u00ed mismo, a su propia unidad infinita y ser eterno. Y cuando la acci\u00f3n de la mente est\u00e1 conscientemente subordinada a este conocimiento de la supermente, la verdad del proceso es tambi\u00e9n conocida por ella y de ning\u00fan modo ignorada; no hay divisi\u00f3n real sino s\u00f3lo una infinitamente m\u00faltiple concentraci\u00f3n en las formas del ser y en la disposici\u00f3n de la relaci\u00f3n de aquellas formas del ser una con otra, en las que la divisi\u00f3n es una apariencia subordinada del proceso integral necesario para su Juego espacial y temporal. Pues por m\u00e1s que divida, descienda hasta el m\u00e1s infinitesimal \u00e1tomo o forme el agregado m\u00e1s monstruoso posible de mundos y sistemas, por ning\u00fan proceso conseguir\u00e1 una cosa-en-s\u00ed-misma; todo son formas de una Fuerza que s\u00f3lo es real en s\u00ed misma mientras el resto s\u00f3lo es real como auto-im\u00e1genes o auto-formas manifestantes de la eterna Fuerza-conciencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfDe d\u00f3nde procede originalmente el limitador Avidya, la ca\u00edda de la mente desde la Supermente y la consiguiente idea de la divisi\u00f3n real? \u00bfCon exactitud, de qu\u00e9 deformaci\u00f3n de la actividad supramental? Procede del alma individualizada que examina todo desde su propio punto de vista y excluye, todos los dem\u00e1s; procede, vale decir, mediante una exclusiva concentraci\u00f3n de la conciencia, una exclusiva auto-identificaci\u00f3n del alma con una particular acci\u00f3n temporal y espacial que es s\u00f3lo parte de su propio juego del ser; parte del ignorar el alma el hecho de que todos los otros son tambi\u00e9n ella misma, de que toda otra acci\u00f3n es su propia acci\u00f3n y de que todos los otros estados del ser y la conciencia son igualmente sus propios estados al igual que la acci\u00f3n de un momento particular en el Tiempo y un particular punto de asiento en el Espacio y la \u00fanica forma particular que al presente ocupa. Se concentra en el momento, el campo, la forma y el movimiento de tal forma como para perder el resto; entonces ha de recobrar el resto mediante la vinculaci\u00f3n uniendo la sucesi\u00f3n de momentos, la sucesi\u00f3n de puntos del Espacio, la sucesi\u00f3n de formas en el Tiempo y el Espacio y la sucesi\u00f3n de movimiento en el Tiempo y el Espacio. As\u00ed ha perdido la verdad de la indivisibilidad del Tiempo, la verdad de la indivisibilidad de la Fuerza y de la Sustancia. Ha perdido de vista incluso el hecho evidente de que todas las mentes son una sola Mente que toma muchos puntos de asiento; que todas las vidas son una Vida que desarrolla muchas corrientes de actividad; que todo cuerpo y forma son una sustancia de la Fuerza y de la Conciencia que se concentra en m\u00faltiples estabilidades aparentes de fuerza y conciencia; pero en verdad todas esta estabilidades son realmente s\u00f3lo una constante espiral de movimiento que repite una forma mientras se modifica otra; no son nada m\u00e1s. Pues la Mente procura sujetar todo dentro de formas r\u00edgidamente fijadas y aparentemente inmutables o inm\u00f3viles factores externos, pues de otra forma no puede actuar; entonces piensa que obtuvo lo que quer\u00eda: en realidad todo es un fluir de cambio y renovaci\u00f3n, y no hay forma-en-s\u00ed fija, ni inmutable factor externo. S\u00f3lo la Real-Idea eterna es firme y mantiene una cierta constancia ordenada de figuras y relaciones en el fluir de las cosas, una constancia que la Mente procura vanamente imitar atribuyendo fijeza a lo que siempre es inconstante. Estas son las verdades que ha de redescubrir la Mente; las conoce todo el tiempo, mas s\u00f3lo en el oscuro fondo de su conciencia, en la secreta luz de su auto-ser; y esa luz es para ella una oscuridad debido a que ha creado la ignorancia, debido a que se ha deslizado desde la mentalidad divisora en la mentalidad dividida, debido a que ha llegado a envolverse en sus propias actividades y en sus propias creaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta ignorancia se ahonda m\u00e1s en el hombre por su auto-identificaci\u00f3n con el cuerpo. Para nosotros la mente parece determinada por el cuerpo, porque se preocupa por \u00e9l y se consagra a sus actividades f\u00edsicas que usa para su superficial acci\u00f3n consciente en este denso mundo material. Empleando constantemente esa operaci\u00f3n del cerebro y los nervios que ha desarrollado en el curso de su propia evoluci\u00f3n en el cuerpo, est\u00e1 demasiado absorta en observar qu\u00e9 recibe de esta maquinaria f\u00edsica como para ocuparse en recobrarlo en beneficio de sus propias actividades puras; para ella \u00e9stas son en su mayor\u00eda subconscientes. Todav\u00eda podemos concebir una mente vital o ser vital que haya ido m\u00e1s all\u00e1 de la necesidad evolutiva de esta absorci\u00f3n y sea capaz de ver e incluso experimentar por s\u00ed misma asumiendo cuerpo tras cuerpo y no ser creada separadamente en cada cuerpo y terminando con \u00e9l; pues es s\u00f3lo la impresi\u00f3n f\u00edsica de la mente en la materia, s\u00f3lo la mentalidad corporal que es creada de esa manera, no el ser mental todo. Esta mentalidad corp\u00f3rea es meramente nuestra superficie de la mente, meramente el frente que se presenta a la experiencia f\u00edsica. Detr\u00e1s, incluso en nuestro ser terrestre, hay esta otra mente (vital), subconsciente o subliminal para nosotros, que se conoce a s\u00ed misma tanto m\u00e1s que al cuerpo y es capaz de una acci\u00f3n menos materializada. A \u00e9sta le debemos inmediatamente la mayor parte de la m\u00e1s grande, profunda y potente acci\u00f3n din\u00e1mica de nuestra mente superficial; \u00e9sta, cuando tomamos conciencia de ella o de su impresi\u00f3n en nosotros, es nuestra idea primera o nuestra primera comprensi\u00f3n de un alma o ser interior, Purusha .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mas esta mentalidad vital tambi\u00e9n, aunque pueda librarse del error del cuerpo, no nos libera de la totalidad del error de la mente; a\u00fan est\u00e1 sujeta al original acto de ignorancia por el que el alma individualizada considera todo desde su punto de vista y puede apreciar la verdad de las cosas s\u00f3lo como se le presentan de afuera o como surgen ante su vista desde su separada conciencia temporal y espacial, formas y resultados de la experiencia pasada y presente. No es consciente de sus otros seres-en-s\u00ed (yoes) excepto por las abiertas indicaciones que ellos dan a su existencia, indicaciones de pensamiento comunicado, lenguaje, acci\u00f3n, resultado de las acciones, o m\u00e1s sutiles indicaciones \u2014no sentidos directamente por el ser f\u00edsico\u2014 del impacto y relaci\u00f3n vitales. Igualmente es ignorante de s\u00ed; pues sabe de su ser-en-s\u00ed (yo) s\u00f3lo a trav\u00e9s de un movimiento en el Tiempo y de una sucesi\u00f3n de vidas en las que ha usado sus variadamente corporizadas energ\u00edas. As\u00ed como nuestra instrumental mente f\u00edsica tiene la ilusi\u00f3n del cuerpo, de igual manera esta din\u00e1mica mente subconsciente (vital) tiene la ilusi\u00f3n de la vida. En eso est\u00e1 absorta y concentrada, por eso est\u00e1 limitada, con eso identifica su ser. Aqu\u00ed no volvemos a\u00fan al lugar de reuni\u00f3n de mente y supermente y al punto en el que originalmente se separaron.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues hay todav\u00eda una m\u00e1s clara mentalidad reflectora detr\u00e1s de la din\u00e1mica y vital que es capaz de escapar de su absorci\u00f3n en la vida y se contempla como asumiendo vida y cuerpo a fin de proyectar en las activas relaciones de la energ\u00eda lo que percibe en la voluntad y el pensamiento. Es la fuente del puro pensador que est\u00e1 en nosotros; es la que conoce la mentalidad en s\u00ed y ve el mundo no en los t\u00e9rminos de vida y cuerpo sino de mente; es la que , cuando regresamos a ella, a veces confundimos con el esp\u00edritu puro as\u00ed como confundimos la mente din\u00e1mica con el alma. Esta mente superior es capaz de percibir y tratar con otras almas como otras formas de su puro ser-en-s\u00ed (yo); es capaz de sentirlas mediante puro impacto mental y comunicaci\u00f3n mental y no ya solamente mediante el impacto vital y nervioso y la indicaci\u00f3n f\u00edsica; concibe tambi\u00e9n una figura mental de la unidad, y en su actividad y en su voluntad puede crear y poseer m\u00e1s directamente \u2014no solo indirectamente como en la ordinaria vida f\u00edsica\u2014 y en otras mentes y vidas al igual que en la propia. Pero aun as\u00ed esta pura mentalidad no escapa del error original de la mente. Pues todav\u00eda es su separado ser-en-s\u00ed mental al que convierte en juez, testigo y centro del universo y a trav\u00e9s de \u00e9l pugna s\u00f3lo por arribar a su propio Ser-en-s\u00ed (yo) y realidad superiores; todos los dem\u00e1s son \u201cotros\u201d agrupados en su torno: cuando quiere estar libre, ha de retirarse de la vida y de la mente a fin de desaparecer en la unidad real. Pues existe aun el velo creado por Avidya entre la acci\u00f3n mental y la supramental; comunica una imagen de la Verdad, no la Verdad misma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es s\u00f3lo cuando se rasga el velo y la mente dividida se entrega, silenciosa y pasivamente, a la acci\u00f3n supramental, que la mente misma vuelve a la Verdad de las cosas. All\u00ed descubrimos una luminosa mentalidad reflectora, obediente e instrumental para con la Real-Idea divina. All\u00ed percibimos lo que el mundo es en realidad; nos conocemos de todos los modos posibles a nosotros mismos en los otros y como los otros, a los dem\u00e1s como nosotros y todo como el Uno-universal y auto-multiplicado. Perdemos el r\u00edgidamente separado punto de vista individual que es la fuente de toda limitaci\u00f3n y error. Adem\u00e1s, percibimos que todo cuanto la ignorancia de la Mente tom\u00f3 por verdad era de hecho verdad, pero verdad desviada, equivocada y falsamente concebida. Todav\u00eda percibimos la divisi\u00f3n, la individualizaci\u00f3n, la at\u00f3mica creaci\u00f3n, mas las conocemos y nos conocemos por lo que ellas y nosotros realmente somos. Y de esa manera percibimos que la Mente era en realidad una acci\u00f3n e instrumentaci\u00f3n subordinada de la Verdad-conciencia. En la medida en que no est\u00e1 separada en la auto-experiencia de la envolvente Conciencia-Maestra y no procura establecer un hogar para s\u00ed, en la medida en que sirve pasivamente como una instrumentaci\u00f3n y no intenta poseer en su propio beneficio, la Mente cumple luminosamente su funci\u00f3n que est\u00e1 en la Verdad de mantener las formas aparte unas de las otras mediante una fenom\u00e9nica y puramente formal delimitaci\u00f3n de su actividad detr\u00e1s de la cual la gobernante universalidad del ser permanece consciente e intacta. Ha de recibir la verdad de las cosas y distribuirla de acuerdo a la inequ\u00edvoca percepci\u00f3n de un Ojo y Voluntad supremos y universales. Ha de sostener una individualizaci\u00f3n de activa conciencia; deleite, fuerza y sustancia que deriva todo su poder, realidad y dicha desde una inalienable universalidad que est\u00e1 detr\u00e1s. Ha de cambiar la multiplicidad del Uno en una aparente divisi\u00f3n mediante la cual las relaciones se definen y mantienen a distancia una frente a otra de modo que puedan encontrarse otra vez y juntarse. Ha de establecer el deleite de la separaci\u00f3n y el contacto en medio de una eterna unidad e interpenetraci\u00f3n. Ha de capacitar al Uno a proceder como si \u00c9l fuese un individuo que trata con otros individuos pero siempre en Su propia unidad, y esto es lo que el mundo es en realidad. La mente es la operaci\u00f3n final de la aprehendente Verdad-conciencia que hace posible todo esto, y lo que llamamos Ignorancia no crea una cosa nueva y una absoluta falsedad sino solo que malinterpreta la Verdad. La Ignorancia es la Mente que se separa en el conocimiento de su fuente de conocimiento y que brinda una falsa rigidez y una equivocada apariencia de oposici\u00f3n y conflicto al armonioso juego de la suprema Verdad en su manifestaci\u00f3n universal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El error fundamental de la mente es, entonces, esta ca\u00edda desde el auto-conocimiento por la que el alma individual concibe su individualidad como un hecho separado en lugar de como una forma de Unidad, y se convierte en centro de su propio universo en lugar de conocerse como \u00fanica concentraci\u00f3n de lo universal. De ese error original todas sus ignorancias y limitaciones particulares son resultados contingentes. Pues, al considerar el fluir de las cosas s\u00f3lo como fluye sobre y a trav\u00e9s de s\u00ed, efect\u00faa una limitaci\u00f3n del ser desde la cual procede una limitaci\u00f3n de la conciencia y, por lo tanto de conocimiento, una limitaci\u00f3n de conciencia, fuerza y voluntad y por tanto, de poder; una limitaci\u00f3n de auto-disfrute y, por lo tanto, de deleite. Es consciente de las cosas y s\u00f3lo las conoce como se presentan ante su individualidad y, por lo tanto, cae en la ignorancia del resto y, por ende, en una err\u00f3nea concepci\u00f3n incluso de lo que parece conocer: pues dado que todo ser es interdependiente, el conocimiento, bien del todo o bien de la esencia es necesario para el correcto conocimiento de la parte. De ah\u00ed que exista un elemento de error en todo conocimiento humano. De modo parecido, nuestra voluntad, ignorante del resto de la omni-voluntad, debe caer en el error de actividad y en un mayor o menor grado de incapacidad e impotencia; el auto-deleite y deleite de las cosas perteneciente al alma, ignorantes de la omni-bienaventuranza y por defecto de la voluntad y del conocimiento incapaces de dominar su mundo, deben caer en la incapacidad del deleite posesivo y, por lo tanto, en el sufrimiento. La auto-ignorancia es, por tanto, la ra\u00edz de toda la perversidad de nuestra existencia, y esa perversidad est\u00e1 fortificada en la auto-limitaci\u00f3n; el ego\u00edsmo que es la forma tomada por esa auto-ignorancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con todo, toda la ignorancia y la perversidad son s\u00f3lo la deformaci\u00f3n de la verdad y de la raz\u00f3n de las cosas, y no el juego de una falsedad absoluta. Es el resultado de la Mente que examina las cosas en la divisi\u00f3n que efect\u00faa, avidyayam antare, en lugar de examinarse junto con las divisiones como instrumentaci\u00f3n y fen\u00f3meno del juego de la verdad de Sachchidananda. Si vuelve a la verdad de la que cay\u00f3, deviene nuevamente la acci\u00f3n final de la Verdad-conciencia en su aprehensiva operaci\u00f3n, y las relaciones que ayuda a crear en esa luz y poder ser\u00e1n relaciones de la Verdad y no de la perversidad. Ser\u00e1n las cosas derechas y no torcidas, para usar la expresiva distinci\u00f3n de los Rishis V\u00e9dicos, \u2014(Verdades, vale decir, del ser divino con su conciencia, voluntad y deleite auto-posesivos movi\u00e9ndose arm\u00f3nicamente en si mismo)&#8211;. Ahora tenemos m\u00e1s bien el movimiento tortuoso y zigzagueante de la mente y la vida, las contorsiones creadas por la lucha del alma que olvid\u00f3 su verdadero ser en pro de encontrarlo nuevamente, en pro de resolver todo error volviendo dentro de la verdad, los cuales ambos, &#8211;(nuestra verdad y nuestro error)&#8211;, son nuestro correcto y nuestro equivocado limite o distorsi\u00f3n; toda la incapacidad dentro de la fuerza los cuales ambos, &#8211;(nuestro poder y nuestra debilidad)&#8211;, son una lucha de fuerza por asir; todo sufrimiento dentro del deleite, los cuales ambos, &#8211;(nuestra dicha y nuestra pena)&#8211; son un convulsivo esfuerzo de sensaci\u00f3n por realizar; toda muerte dentro de la inmortalidad hacia la cual ambos, &#8211;(nuestra vida y nuestra muerte)&#8211; son un constante esfuerzo del ser por retornar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El descubri\u00f3 que la Mente era el Brahman. 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